La crisis no me importa, ¿si me importa? Necesitamos impávidas margaritas

11 Oct 2008

Una “relativa calma” es la que se vive en el país desde la aprobación de la nueva Constitución. Una armonía importante para el progreso, el necesario consenso y la dinámica inexcusable de la democracia, siendo escuchadas, las amplias mayorías junto a las minorías.

 

Hace no mucho, el Presidente de la República mencionaba que poco, o más claro, nada le importaba la crisis de Estados Unidos, "a mi qué me importa la crisis de Estados Unidos" sostenía.

Siempre creí que el estilo del Econ. Rafael Correa era muy divisor, precipitado; sin embargo, es un estilo que ha marcado liderazgo, seguidores y cómplices totalmente respetables. Pero que un economista diga que “no le importa la crisis estadounidense”, es muy preocupante.

 

El primer Presidente economista que tiene el Ecuador, el primer economista que nos da ha entender que poco conoce de las variables y variantes existentes en materia económica, que, los fenómenos y procesos del mundo económico están plenamente relacionados.

El día de hoy, en las sabatinas “cadenas”, el Presidente ha sido franco y ha rectificado su pensar, sosteniendo “que nos va ha afectar la crisis de EE–UU”.

 

Es responsable ser personas concientes de nuestros errores, es responsable reparar nuestros equívocos argumentos, es responsable rectificar. Lo irresponsable es, ser representante de un Estado y crear un ambiente de inestabilidad, de riesgo, de incertidumbre y esperanza falsa creando un profundo desequilibrio económico con públicas declaraciones que evidentemente afectan al progreso e imagen nacional. Clara muestra es el riesgo país que sube y hoy enfrenta el Ecuador.

 

¿Por qué la soberbia si es necesario reforzar la seguridad económica y social? No podemos seguir improvisando para administrar los anhelos de un Ecuador. La repercusión mundial de la crisis que afronta Estados Unidos ineludiblemente afectará a todo el mundo, a poderosas fuerzas económicas y a pequeños países como nuestro Ecuador. La retórica política es necesaria para levantar el ánimo de las masas, para las plataformas y los balcones; pero, en la economía, el progreso y la estabilidad no se puede improvisar bajo ningún precepto, menos sosteniendo que “se ha blindado al país para que no nos afecte la crisis”, lo cual tales aseveraciones nos enseñan que poco se conoce de la existencia de elementos externos ( de la economía ) que son totalmente incontrolables para una economía nacional.

 

Realizar análisis de tal calidad considero que es bastante improductivo, poco moral y muy peligroso para el país. Hoy el gobierno central y en particular el Presidente, han aceptado el golpe que sufriremos. Entonces, yo me pregunto, ¿es momento de dejar al lado rencores, egos y campañas para racionalizar el gasto central? Reconociendo el efecto de la crisis mundial, ¿no es momento de “recuperar la Patria” y crear políticas económicas que no signifiquen derroches innecesarios de dinero nacional?

 

Es momento de reflexionar y buscar el acuerdo nacional y la serenidad para gobernar.

Please reload

revisa mi último artículo:

¡ La revolución y su 2014, parece su viernes 13 !

October 27, 2014

1/1
Please reload