Muchos candidatos están

       José Chalco Salgado

Editorial publicado en

Diario El Mercurio de Cuenca

05 enero 2019

Muchos mismo están. Se han inscrito en masa. Hay de todos los colores, números y sabores. Tantos como para no acordarse ni sus nombres, menos aún sus ofertas de campaña. Es que muchos son. Y de todas las vanidades están.

 

           La improvisación y sobredimensión personal se han puesto en campaña. O sea, más que proyectos para la ciudad y provincia, al frente está una lucha de egos por alcanzar la prefectura, alcaldía y ni se diga, las concejalías de la ciudad. Y es que verá. Son trece candidatos para la alcaldía de Cuenca. Diez para la prefectura del Azuay. Y los números para las concejalías ni ver, porque ahí sí, salvo tres o cuatro, la cuestión es más triste, al más puro estilo del oportunismo que deja a un lado al interés social. 

 

            El problema de este desorden político es el Fondo de Promoción Electoral vigente en el ordenamiento jurídico del país. Pues, desde que el Estado entrega financiamiento público para la campaña política de cualquier ciudadano, ser candidato es opción. Para muchos: ¡la oportunidad!

 

             Sí. La función pública de origen eleccionario se desnaturalizó. Ya no importa tener madurez y formación suficiente para liderar y administrar; tampoco interesa contar con una estructura política y social que permita hacer frente a una elección popular; aún menos, la consolidación de un plan de trabajo y vigencia de una construcción logística e ideológica que vaya más allá de la figura del candidato de temporada. Todo es para la elección inmediata. Sin bases. Con nula inserción en la realidad social. Sin proyectos a largo plazo, sino de la mano del exclusivo inmediatismo. Y como el Estado paga, que pague de una vez, la vanidad de aparecer en la publicidad.

 

            Entonces las candidaturas a la alcaldía y prefectura ahí están. Como quien dice para hacerse locos eligiendo. Toditos puestos al escrutinio social. Se han mezclado de una vez por todas. Entre toditos. Ya sin empacho. Cada uno más competente que otro. Y en realidad con opciones verdaderas para disputar la elección, quizá únicamente dos a la alcaldía y dos a la prefectura, los otros son acompañantes de la comparsa.

           

             Mientras tanto, lo peligroso e incoherente es que el debate pueda quedarse en las ramas. Que no mire lo central. Pues, es más propagandístico hablar de cuestiones baladíes como el origen, procedencia y méritos históricos del candidato, antes de lo que ahora debe interesar: los proyectos para la provincia y la ciudad.

 

               ¡Muchos candidatos están! 

             

 

 

josechalcosalgado@gmail.com