Los asintomáticos

 José Chalco Salgado

Editorial publicado en

Diario El Mercurio de Cuenca

21 de marzo de 2020

Uno de los problemas más complejos a la hora de tratar la salud de las personas, según dicen los médicos, son las condiciones y enfermedades de tipo asintomático; es decir aquellas que pueden llegar a estar presentes en el cuerpo humano, pero sin dar cuenta de que lo están. Más claro. Se encuentran en el organismo, pero no se miran, ni reflejan sus signos o síntomas, avanzando a tal medida que cuando se hacen visibles o perceptibles, ya es tarde, generaron sus efectos.

 

          Covid-19 es un gigante problema para la conservación del ser humano. A la vez, es un reto para la comprensión y subsistencia de la humanidad. Y me refiero al contenido sustancia –si se quiere- espíritu de la humanidad. Aquel que se mira desde distintas entradas, todas entrelazadas: la dignidad del ser humano, la visión cultural del humanitas griego, el derecho, el cristianismo, la sociología, la historia, y cuantas más. Pero siempre, una humanidad que implica la interrelación con la naturaleza cósmica, animal, vegetal, entorno vital y cercanía hacia el prójimo. Es decir que comprende de sensibilidad y transcendencia. De conjunto y ante todo, de fraternidad.

 

           Y para la conservación y subsistencia de la humanidad, precisamente, los asintomáticos son el mayor problema. Los que no se han dado cuenta aún. Los que no miran. Los que no sienten. Los que hacen caso omiso. Aquellos que desatienden los gritos del Planeta. Pues, ahora mismo, con una pandemia afuera de casa, a causa efecto de los excesos, comelonas, maldad, derroche y pérdida de los sustantivos de las personas, es insostenible que el ser humano no entre en un urgente proceso de reflexión y compromiso. 

 

            Así, si después de lo que estamos viviendo, usted y yo, nos quedamos en el mismo lugar, continuamos con los actos en la vida que no trascienden, nos mantenemos con aquellas personas que nuestro espíritu no mueven, y no corremos, corremos a cambiar y mejorarlo todo, pues simplemente habremos fracasado -una vez más- como seres humanos. Y entonces el concepto de asintomático tendrá que ampliarse para incluir a aquellos que, ante el grito y necesidad de un urgente cambio y evolución, no sintieron ni vieron los signos y los síntomas de la urgencia por la humanidad. 

 

 

josechalcosalgado@gmail.com