5 AÑOS DICIENDO LA VERDAD!

Por el compromiso con la causa que persigo y para seguir dando fuerza a mis argumentos he debido escuchar el informe del Presidente de la República realizado a la Asamblea Nacional de acuerdo al artículo 147, numeral 7 de la Constitución del Ecuador; mismo que tiene como fin el dar a conocer a todos los ecuatorianos representados en la función legislativa sobre la ejecución del Plan Nacional de desarrollo dentro del último año de gobierno y los objetivos a seguir, además de significar una oportunidad interesante para el ejercicio de la facultad fiscalizadora de los Asambleístas respecto del actuar del gobernante; pero que lamentablemente por la mayoría aplastante y encubridora que existe no se ha dado ni se dará.

Como es costumbre del actual Presidente el maquillar cifras y realidades en esta ocasión no podía darse una excepción, y es que, cuando las ideas son tan frágiles, el discurso es el irrespeto y la política mantenida es únicamente un tapiz, se necesita de un aporte exagerado de publicidad radial, televisiva, un periódico del Régimen, informes de más de cuatro horas, e inclusive, la obligatoria cadena nacional de cada noche; lo que demuestra la debilidad de la propuesta del Presidente, lo que indica que no es un sistema que puede sostenerse por sí solo, por el apoyo pleno de los Ecuatorianos, sino que amerita de una “dosis” incalculable, o mejor aún, descontrolada de recurso estatal.

El informe de Correa no fue otra cosa más que un disfrazado informe tan similar al de los días sábados, que esta vez duró cuatro horas y no las habituales dos. Se limitó a un recuento de todas las actividades que ha realizado, pero no dentro del último año de su gestión como manda la Constitución del País, sino, en el transcurso del tiempo que ha sido gobernante desde los últimos tres años en Carondelet, sin duda una violación precisa a la Carta Magna y un desafío más para el “marketing de ésta revolución”, del predicar ilusiones y engañar fácilmente esta vez presentando un contundente resumen de sus actividades presidenciales e inventando un “ECUADOR EN EL MUNDO DE LAS MARAVILLAS”, porque ni siquiera Alicia, del famoso cuento, tuvo tanta abundancia, perfección y progreso como se nos mostró en la intervención del Presidente dentro de la Asamblea el pasado Martes 10 de Agosto, en la que “todo marcha bien” impresionantemente.

Aplaudo la continuación de proyectos viales y el haber entregado al país carreteras que unan distintas poblaciones que son divididas de manera periódica por el discurso confrontador del mandatario y sus funcionarios, pero critico muy conscientemente las otras falacias que llevan consigo intereses mayores pero no visibles a la luz natural del país, menos aun cuando en todo su discurso habló de que “ha ganado las elecciones y él gobierna” que nadie más le diga cómo debe hacer su administración, y salta esta pobreza de proyección, pues su propia Constitución se embellece al hablar de una Democracia Participativa en la que ya se excluyen conceptos de representatividad para gobernar, así que mal se puede decir, “yo gané yo gobierno!” pronunciamiento caducado, pero que aclara más el panorama del Gobierno vigente en Ecuador, es más, el artículo 275 de la Constitución es expreso al señalar el papel fundamental de todos los ciudadanos en actuar de forma participativa e igualitaria en la planificación del régimen de desarrollo, pero recuerdo la historia y al MONARCA ABSOLUTISTA QUE TAMBIÉN CREABA LEYES Y LUEGO LAS VIOLABA. Y es que la democracia jamás puede ser vista como el ingenuo gobierno de las mayorías, en ella deben coexistir en una suerte de fenómeno político la necesidad imperiosa de una participación de minorías, esa sí es la verdadera democracia, en la que los grupos minoritarios puedan expresarse y cohabitar la esfera de la Administración Pública con fuerza o no en decidir, en la que no existan cobardes insultos y menosprecios al diferente, a distinto, al que se encuentra en otra orilla por su formación ideológica que le hace tan respetable y humano como al incondicional simpatizante de Alianza País o de su líder, mientras esa beligerancia no se marche ni termine será muy difícil el llamado a la unidad cuando quien que pretende ser dueño no conversa con quienes son parte de su País.

Y nada raro fue el final del “informe presidencial” que nunca tuvo apego a la Constitución y al mandato expreso de INFORMAR EL AVANCE DEL ÚLTIMO AÑO DE PRESIDENCIA. De acuerdo al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española es: “hacer saber una circunstancia o tema específico”; pero que lejos estuvo desde el inicio y al final se distanció aun más al SOLICITAR que la Asamblea Nacional conceda una “AMNISTÍA” - en sentido jurídico OLVIDO de un delito de carácter político - al ex vicepresidente Alberto Dahik, lo que fue burlarse enteramente del país y la justicia nacional con intromisión plena en ella; pero los sentidos de totalitarismo a eso llevan a creer que la verdad es una sola y que se es dueño eterno de aquella.

Cuando analizo la situación del Ecuador entiendo que hablar con la verdad me permite inclinar únicamente mi cabeza ante Dios y lo seguiré haciendo.

martes, agosto 17, 2010 2 opinaron


Por mucho tiempo desde el inicio del proceso “revolucionario” que colmaría los espacios televisivos y radiales con publicidad del Gobierno actual, sumado a derramar tinta a color por los distintos diarios del País en un proceso de “información a la ciudadanía” pero con un maquillaje de campaña permanente, se ha observado una política muy recelosa de las Relaciones Internacionales con estados de un importante desempeño económico, tecnológico y social; y es que, sin duda, promesa de campaña del inquilino de Carondelet fue el dividir al Ecuador, aislarlo de la atmósfera de globalización y simplemente rechazar al estilo “castrista” todo aquello que implique apoyo, cooperación, alianzas estratégicas con naciones tales como: Estados Unidos, Colombia e inclusive sociedades Europeas, en una suerte de palabras acomodadas a provocar un “show” digno para la especulación y el aprovechamiento de unos cuantos intereses de reducidos gobernantes a quienes he llamado “salvadores a medida” del Ecuador.



De frente a esta situación surge una irónica relación, en términos económicos y tecnológicos, con el país de Venezuela, conexión que se explicaría presumiblemente al analizar la historia común de los pueblos de la antigua Gran Colombia y del mismo libertador Bolívar del cual tanto se jactan los populistas gobernantes de hoy; de una imagen que a mi personal parecer no constituye ejemplo del discurso supuestamente “igualitario y socialista”, por la razón misma que Bolívar era un hombre de mucho dinero que en aquellas épocas de 1800 se daba el “lujo” de viajar a Francia para educarse estudiando allá y posteriormente forjando un levantamiento de las élites sociales, pero tal vez; el mérito va de lado de la ambición de liberar a América Latina del Imperio Español, por lo que puedo encontrar ahí una rentable circunstancia para aliarse al gran Pueblo Venezolano más allá de su común bandera y clima con Ecuador, sin embargo; jamás entenderé ¿cuál puede ser el sobresaliente beneficio económico y tecnológico que nos pueda dar exagerada amistad, o mejor dicho cuasi - dependencia? Asfaltando el camino para una intromisión permanente del Presidente Chávez en la vida nacional del Ecuador, manifiestamente a nivel de gobiernos locales, como también respecto del marco internacional que adopta el país e inclusive en la tendencia del Régimen “correísta”, y claro pues hablo de una relación “irónica en términos económicos y tecnológicos”, pues, en el campo de la praxis política, de esa relación amisto-fáctica de los mandatarios de ambos países no hay más que lógica y reciprocidad, o tal vez más propicio es hablar de, disciplina y subordinación.



Por ello la razón de mi cuestionar, ahí mismo es en donde radica la preocupación de muchos ecuatorianos y la mía propia. El Gobierno actual de Chávez ha excitado una posible guerra entre el país vecino de Colombia y su nación, ha estimulado la división, el temor libre opinión, la división de nacionales, una hiperinflación económica y el congraciarse con países amonestados por la Comunidad Internacional por sus operaciones armamentistas como es el caso de Irán; por lo que, en absolutamente nada de la realidad efectiva, más allá del pasado histórico común, nuestras circunstancias se asemejan.



Jamás el Ecuador ha sido un país que pretenda una pasión por la enfermedad histórica de la Guerra; mucho menos ha tenido como máxima alegría el dividirse; el violar al Derecho Internacional - “la abstención de inmiscuirse los Estados en asuntos internos de otros países”, práctica repetida del mandatario venezolano; el desvelo por encontrar una crisis económica y menos aún el lograr una guerra civil para sostener a un régimen caduco con el mandato tal cual pasa lamentablemente en Venezuela.



Así que no hay por ningún horizonte la relación tan solidaria que encaminan hoy en día Rafael Correa y Hugo Chávez, sería interesante que se deje de jugar con las consultas populares para la adquisición de votos de ecuatorianos y se sea honesto y pregunte a los Ecuatorianos, si se aprueba la relación estrecha entre ambos gobernantes, hay que ser claros que la mentira del apoyo de Venezuela a Ecuador es una recreación para el Pueblo en razón de que el Estado del norte nunca ha dado un solo centavo a favor de la economía nuestra, todo se ha revestido de promesas y proyectos de cooperación, y sin duda el asesoramiento permanente al Gobierno Nacional; pero que por ningún lado legitima el vinculo que se ha creado y es clara amenaza de oscuros acontecimientos!

martes, agosto 03, 2010 1 opinaron

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JOSE CHALCO SALGADO

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