5 AÑOS DICIENDO LA VERDAD!

Válidos y totalmente analizables son los casos confirmados del nuevo “sui generis” virus que afecta a la humanidad, válido es el aportar con noticias cotidianas sobre ello, sus efectos, los miedos trasnochados e incluso las muertes que ha causado; además, muy interesantes son los discursos que día a día las autoridades de salud imparten, luego, me permiten entender la capacidad de reacción e incluso la negligencia invaluable de unos cuantos expertos en salud.

Y es que la concentración de la colectividad ha sido netamente apegada a la evolución de este virus, una marcha que arroja cifras alarmantes para unos cuantos analistas y para otros muy halagadoras, en fin, la atención ha sido llevada a la plataforma del “AH1N1” y nos hemos olvidado de la crisis económica, de los abusos autoritarios de los regímenes de mano del gobierno “chavista” e incluso de los intereses del socialismo cubano frente a proyectos de apertura económica. Un pueblo distraído es fácilmente manipulable, una colectividad nada alerta a una crisis económica puede ser sutilmente engañada.

Y los rumores no dejan de llegar, las publicaciones y conversatorios no se aíslan del tema, pues, una fuerte tendencia habla de un supuesto “show” creado para distraer la atención, incluso existen considerables argumentos sobre la fabricación en laboratorio de la “gripe porcina”.
Una táctica muy utilizada por los gobernantes de las grandes potencias normalmente ha sido la de soslayar una realidad y eludir muchas responsabilidades, es más, en el mismo Ecuador se ha vivido varios gobiernos de “pan y circo” que maquillan el escenario, y ¿por qué no dudar del gran Imperio y sus negocios pre crisis y posteriores a la misma? pero las teorías pueden ser de variada índole, los cuestionamientos siempre deben dar a luz un pensamiento y así la búsqueda permanente de la trascendencia social, humana, global equilibrada.

Pero urge la reflexión… Nos hemos gastado la atención colectiva, individual y social en un virus que claro, nos puede llegar e incluso podemos ser víctimas del mismo, por ello la infalible observación a lo que pasa. Pues si en vez de ser un virus con vacilaciones de pandemia, fuera un tema que no temiéramos y que viéramos muy lejano a que nos afecte, distante y apartado de nuestra vulnerabilidad, de seguro las precauciones y medidas individuales y del gran aparato estatal serían otras, o nula.
Hemos pasado más de tres semanas observando la epidemia que vive el planeta; nos derrochamos recursos físicos, materiales e intelectuales tratando de resolverlo y reducir su impacto; los tan criticados medios de comunicación han elevado al máximo “rating” lo referente al tema. Sin embargo en las calles y hospitales tenemos niños que mueren por hambre, padres que se suicidan sin trabajo, y hombres que luchan día a día por su nutrición, y a ese problema social no lo vemos! ¿Cuánto de nuestro tiempo destinamos? ¿Cuántos recursos han sido enviados? ¿Por qué no las mismas urgentes medidas a solucionar tal necesidad?

Por el virus AH1N1 se han confirmado 86 casos de muerte, el índice de fallecimientos por pobreza es altamente mayor. Países del África, de Asía y de Latinoamérica sufren no de 86 casos de muerte en tres semanas por un virus, sufren de permanente miseria, desnutrición, en síntesis de hambre! que lleva a la muerte diaria.

Lógicamente ver al hambre como una alerta que puede tocar a todos es utópico, ver al virus que nos pueda contagiar a la gran colectividad es un realidad, pero hacer caso omiso al grito de desesperación por hambre y no atender en igual condición y sin fijar la misma atención a quienes padecen de ella, sin duda es una falacia de grave calidad!
¿A quién engañamos?

Urge reflexionar…!

martes, mayo 19, 2009 1 opinaron


Un nuevo decreto presidencial lleva envuelto interrogantes permanentes a la actividad realizada por unos cuantos artífices del engaño de la “revolución”. Y es que una revolución se hace con el pueblo y para el pueblo; en una revolución poco importa los intereses de unos cuantos y menos cuando estos pocos se encuentran en situación de ventaja frente al colectivo.

Se trata del decreto presidencial 1727, el cual, dispone que todas las instalaciones e infraestructura deportiva y recreacional con que cuentan las diversas entidades de la Administración Pública Central e Institucional, pasen a ser administradas por el Ministerio de Deporte, exceptuándose las instalaciones de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional. Además el decreto señala la destinación de fondos por parte del Ministerio de Finanzas y garantizar el acceso de la ciudadanía a tales instalaciones.

Mencionado decreto puede sonar perfecto en discurso e incluso en cadenas televisivas y radiales, pero es un profundo engaño y muestro mi frontal rechazo a la política del actual régimen, una política que ningún cambio representa cara a lo actuado por anteriores gobiernos criticados.
La “ratio legis” (considerandos) del decreto emitido por el Presidente de la República menciona entre otros, el deber del Estado a garantizar la recreación y los derechos consagrados en la Constitución, citando artículos como el 383: “garantiza el derecho de las personas y las colectividades al tiempo libre, la ampliación de las condiciones físicas, sociales y ambientales para su disfrute, y la promoción de actividades para el esparcimiento, descanso y desarrollo de la personalidad”, claro, una norma perfectamente aludida para el decreto en cuestión, pero que no quita el deber inexorable que las Fuerzas Armadas y Policía tienen en el artículo 158 de la misma Constitución: “Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional son instituciones de protección de los derechos, libertades y garantías de los ciudadanos”.

Entonces, ¿por qué se exceptúan las instalaciones de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional a prestar los servicios de libre recreación a la colectividad?, jurídicamente es una barbaridad tal decreto. Una vez más se ha violado la Constitución, pues, son de máximo llamado a velar por los derechos ciudadanos estas dos Instituciones, mismas que de una manera poco sensata con el país han sido “privilegiadas” frente al derecho que busca ser defendido por el mandatario inquilino de Carondelet.

Además el mismo cuerpo normativo máximo de un ordenamiento jurídico, la Constitución, en su art. 162 dice: “Las Fuerzas Armadas sólo podrán participar en actividades económicas relacionadas con la defensa nacional, y podrán aportar su contingente para apoyar el desarrollo nacional, de acuerdo con la ley”, verbigracia, no es constitucional que esta Institución abogue por intereses íntimamente relacionados a la satisfacción de recreaciones de unos pocos, con sus complejos deportivos, sus restaurantes, salones y más, la lista es larga, las comodidades son deslumbrantes y sus instalaciones deportivas deberían ser abiertas al público, a la ciudadanía, a los ecuatorianos, de quienes tanto se habla y a quienes tanto debe este Gobierno de la revolución.

Por otro lado, el artículo 158 en su inciso segundo es claro “Las Fuerzas Armadas tienen como misión fundamental la defensa de la soberanía y la integridad territorial”, no es fundamental el cosechar piscinas de uso exclusivo, casinos para fiestas independientes ni mucho menos canchas de prohibido acceso.

Un gobierno para el pueblo, para los grandes intereses de la colectividad, no es un gobierno que se asegure con fuertes Instituciones a la mano; un gobierno que quiera poner las cosas en orden siempre hará luz de las grandes necesidades mayoritarias, un gobierno que no busque privilegios a unos cuantos será recto en actuar frente a todos, un gobierno sincero no es un gobierno de falacias para el pueblo.

lunes, mayo 18, 2009 3 opinaron

Las elecciones se dieron el pasado domingo 26 de Abril en medio de un ambiente democrático y en otros lugares nada respetuoso a la fiesta que se vivía en virtud de la toma de decisiones fundamentales para la vida del país.

Pero se han realizado varias interpretaciones al proceso electoral conjuntamente con los resultados que marcó; valoraciones lógicas nos permiten concebir que el proyecto de la “revolución ciudadana” tiene adeptos significativos, válidos, respetables, pero en declive. Y es que ¿cómo no podría realizar un juicio de exégesis frente al resultado de un 52% a favor de Rafael Correa? Es notorio el innegable deterioro que posee en la aceptación nacional el proyecto de “cambio” superficial que nos han tratado de vender a costa de masacrar a una oposición política de ideología, de dividir al país, de usufructuar con las rentas nacionales e insultar sin más tolerancia que el propio agravio.

Hablo de una oposición política de ideología desgastada por la siguiente razón; sin pertenecer a ningún partido o movimiento político, sin haber sido funcionario o servidor público de alguna administración política, mas si, un estudiante fruto de la praxis demagoga que ofrecían a los institutos educativos los distintos actores políticos, creo, que aquí ya no hay una oposición significativa de argumentos, tesis, ideas y doctrinas que permita debatir, relucir y manifestar teorías opuestas a una línea, lo cual permitía y permitirá siempre la dinámica de los pesos y contrapesos políticos democráticos base de toda organización social – estatal. Únicamente a quedado sembrado un mayor caudillismo, caudillajes, clientelismos, “camisetasos” y el poder de discurso de uno o dos grupos empresariales que hasta propio partido político han podido crear. Es plenamente preocupante tal situación que no configura más que el desastre de haber querido extinguir con un discurso irresponsable a la “partidocracia” sin permitir el asenso de nuevos actores ideológicos de una u otra tendencia.

No puede ser soslayado el referirme a la nueva expresión de voto que los distintos sectores del país han tenido. Una lectura importante es el observar la falta de seguidores al monopólico criterio gubernamental de la “revolución ciudadana”, y es que obtener un 51.7% de los votos naciones significa que más del 48% de ecuatorianos no comulgan o continúan comulgando absolutamente con las ideas del Econ. Correa, que apenas en el mes de Octubre como ideólogo sustantivo lideró el referéndum de la Constitución vigente, obteniendo ahí un 63,94% de la aprobación, pero hoy vemos en repecho su votación.

Sin embargo, todos y cada uno debemos ser garantes de la poca democracia que nos queda. Deberá venir el discurso conciliador, consensual y en voz del progreso. No más sucursales chavistas o vergonzosos tratados a madrugada. Es importante cosechar la reivindicación del pacto nacional y la libertad individual y colectiva de todos quienes hacemos el Ecuador.

Aunque menos claro sea el panorama, con denuncias de fraude y vagas tareas por procesar las actas electorales, sin cabezas de oposición válidas y con el mismo anhelo de un Ecuador que ya ha soportado mucho en nombre de una tal revolución.


viernes, mayo 01, 2009 1 opinaron

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JOSE CHALCO SALGADO

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