Hablan de una revolución ética, honesta y ciudadana; adjetivos que suponen una base en principios en el actuar de un proceso que claramente está marcado por la división, el confrontar diario entre nacionales y un conjunto de irregularidades económicas, políticas y sociales que surgen desde los ideólogos y líderes de ésta maquillada “revolución”.
Un país puede caminar en nombre de una transformación, lo hace bien cuando existen condiciones adecuadas y ante todo un mínimo de seguridad jurídica que conduzca al progreso e imagen internacional del Ecuador, no como sinónimo de vanidad, sino como un necesario escenario que sea propicio para la inversión, los acuerdos internacionales de cooperación, y otros que son sustento de las relaciones fundamentales de los Estados, pero jamás puede transitar altivo frente a condiciones inapropiadas huérfanas de objetividad y dignidad como es el capricho de una cúspide en el poder soslayando la democracia, la moral y al soberano con un discurso ilusionista nada vanguardista y basado en la prepotencia, el insulto continuo e incluso lo que siempre advertí “la intimidación”.
El Presidente de la República ha señalado que se deben crear grupos barriales e incluso familiares de defensa a la revolución ciudadana, declaración que es un llamado al injusto fraccionamiento de los ecuatorianos y supone un atentado claro y directo hacia la libertad, derecho fundamental de los individuos. ¿Qué función o cargo debe cumplir éstos grupos? ¿Cuál es su límite? Y es que las interrogantes son muchas y no carecen de respuestas cuando comparamos un sistema temerario y opresor cubano o los claros experimentos socialistas venezolanos.
Células políticas de apoyo al régimen son aquellas de un fuerte contigente físico e intelectual y ante todo la esencia de ser observadores incógnitos del gobierno, pues, su función es la de informar sobre sectores de la sociedad dentro de su jurisdicción que no se encuentran adeptos al Ejecutivo y con mayor razón si suponen una voz de crítica al mismo, células que se encontrarán dentro de grupos familiares, religiosos, laborales, en fin, sociales, impidiendo así el libre ejercicio de la opinión y la existencia de una democracia real, sin más, se transgrediría básicos derechos personales anulando la facultad de disentir con el gobierno, es claro el retroceso en el manejo de los Estados y la vida comunitaria, es regresar a las antiguas guerras superadas por el mundo, es callar la participación de la ciudadanía, es enlutar a la política dejando un imperio amplio para una sola frecuencia ideológica. Sin embargo se hace vergonzoso ver que nos han hablado de equidad e igualdad en una tendencia socialista caduca que busca dominar y se esfuerza por satanizar a toda vertiente de opinión distinta como son partidos y movimientos políticos como grupos no barriales, no familiares, sino de distintos sectores sociales, pero que muy lejos están de ser células amenazadoras de la necesaria libertad que debe existir. Lo que se pretende crear con el nombre de “comités de defensa” serían organismos barriales que se encarguen de vigilar que nadie atente contra el gobierno de acuerdo a lo que el Presidente ha dicho, sin duda, el atentado es contra quienes opinemos diferente.
En Cuba existen éstas células conformadas únicamente en razón de “espionaje” por parte del Poder Central, es indigno que se quiera callar y realizar un claro llamado a la falsa democracia de éste país, en la que son privilegiadas unas nuevas élites sociales que responden al gobierno, esto no es revolución de cambio!
Mi más profundo rechazo a la praxis antidemocrática de características propias de toda administración estatal tiránica que menoscaba el respeto a la dignidad humana.
Un país puede caminar en nombre de una transformación, lo hace bien cuando existen condiciones adecuadas y ante todo un mínimo de seguridad jurídica que conduzca al progreso e imagen internacional del Ecuador, no como sinónimo de vanidad, sino como un necesario escenario que sea propicio para la inversión, los acuerdos internacionales de cooperación, y otros que son sustento de las relaciones fundamentales de los Estados, pero jamás puede transitar altivo frente a condiciones inapropiadas huérfanas de objetividad y dignidad como es el capricho de una cúspide en el poder soslayando la democracia, la moral y al soberano con un discurso ilusionista nada vanguardista y basado en la prepotencia, el insulto continuo e incluso lo que siempre advertí “la intimidación”.
El Presidente de la República ha señalado que se deben crear grupos barriales e incluso familiares de defensa a la revolución ciudadana, declaración que es un llamado al injusto fraccionamiento de los ecuatorianos y supone un atentado claro y directo hacia la libertad, derecho fundamental de los individuos. ¿Qué función o cargo debe cumplir éstos grupos? ¿Cuál es su límite? Y es que las interrogantes son muchas y no carecen de respuestas cuando comparamos un sistema temerario y opresor cubano o los claros experimentos socialistas venezolanos.
Células políticas de apoyo al régimen son aquellas de un fuerte contigente físico e intelectual y ante todo la esencia de ser observadores incógnitos del gobierno, pues, su función es la de informar sobre sectores de la sociedad dentro de su jurisdicción que no se encuentran adeptos al Ejecutivo y con mayor razón si suponen una voz de crítica al mismo, células que se encontrarán dentro de grupos familiares, religiosos, laborales, en fin, sociales, impidiendo así el libre ejercicio de la opinión y la existencia de una democracia real, sin más, se transgrediría básicos derechos personales anulando la facultad de disentir con el gobierno, es claro el retroceso en el manejo de los Estados y la vida comunitaria, es regresar a las antiguas guerras superadas por el mundo, es callar la participación de la ciudadanía, es enlutar a la política dejando un imperio amplio para una sola frecuencia ideológica. Sin embargo se hace vergonzoso ver que nos han hablado de equidad e igualdad en una tendencia socialista caduca que busca dominar y se esfuerza por satanizar a toda vertiente de opinión distinta como son partidos y movimientos políticos como grupos no barriales, no familiares, sino de distintos sectores sociales, pero que muy lejos están de ser células amenazadoras de la necesaria libertad que debe existir. Lo que se pretende crear con el nombre de “comités de defensa” serían organismos barriales que se encarguen de vigilar que nadie atente contra el gobierno de acuerdo a lo que el Presidente ha dicho, sin duda, el atentado es contra quienes opinemos diferente.
En Cuba existen éstas células conformadas únicamente en razón de “espionaje” por parte del Poder Central, es indigno que se quiera callar y realizar un claro llamado a la falsa democracia de éste país, en la que son privilegiadas unas nuevas élites sociales que responden al gobierno, esto no es revolución de cambio!
Mi más profundo rechazo a la praxis antidemocrática de características propias de toda administración estatal tiránica que menoscaba el respeto a la dignidad humana.




La gente parece sorprenderse con este paso mas hacia la cubanizacion del ecuador. Siguen creyendo que el plan de Correa es algo distinto al CastroChavismo, cuando son el mismo perro con diferente amo (o incluso con el mismo amo pero con pulga entrenada diferente). Se sigue un guion preestablecido muy evidente de destruccion de la institucionalidad republicana para implantar un regimen totalitario de dictadura que terminara igual o peor de represiva que la que viven los cubanos. Solo los jovenes alzando la voz desde tribunas como esta y la existencia del propio internet facilitando la organizacion de redes sociales de ciudadanos libres podran evitar una catastrofe anunciada.
Es interesante como el Gobierno utiliza el resentimiento social en contra de su propia gente.
Hace creer que quienes en algun momento han logrado con esfuerzo salir adelante son parte del monton que a robado al pais en Gobiernos anteriores.
Pesimo liderazgo del Gobierno y verguenza de quienes actualmente lideran al pais vendiendo una mentira con odio....
Yo he votado y seguiré votando por Correa. Creo que su movimiento y los cambios que hace en el país son más positivos que negativos (depende con qué cristal lo mires y cuál es tu actual situación). Claro que no soy un seguidor ciego de nada ni de nadie, y al igual que algunos me preocupa la incitación a la separación y al odio entre "ricos y pobres". Pero ante todo hay que ser objetivo, humanista y tener visión al futuro.
Sin embargo, alguien que se refiere a pobreza como "resentimiento social" está totalmente desubicado con sus valores. Alguien que puede decir con cara firme que las oportunidades que tienen los ricos y los pobres son iguales en Ecuador está totalmente equivocado.
Ahora, con el tema de actualidad de los CDRC: sí me preocupa cuáles son realmente los objetivos. Hay muchas comparaciones con otros países, pero yo creo que Ecuador vive circumstancias diferentes. Con un tipo que no fue nunca militar, ni tumbó a nadie, ni ha matado, etc.
Como dije antes, seamos objetivos.